Karen Mulder vuelve a Vogue: el regreso de una supermodelo que desapareció del mundo de la moda
- The Fashion Edition by Alejandra St
- hace 5 días
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Durante los años noventa, Karen Mulder era exactamente el tipo de mujer que parecía pertenecer para siempre al mundo de la moda. Rubia, elegante, con una presencia inconfundible frente a la cámara y una de las carreras más importantes de su generación, Mulder fue una de las grandes supermodelos de una época en la que las modelos habían dejado de ser únicamente rostros para convertirse en verdaderas figuras culturales.
Ahora, más de tres décadas después de su última portada de Vogue, Karen Mulder vuelve a ocupar una. Es la protagonista del September Issue 2026 de Vogue Germany, fotografiada por Sean + Seng, y su regreso tiene un significado que va mucho más allá de una nueva sesión de fotos.
Porque Karen Mulder no se había limitado a retirarse.
Había desaparecido.

La supermodelo que llegó a la cima
Mulder fue una de las figuras más reconocibles de la generación de supermodelos de los noventa. Compartió escenarios, campañas y editoriales con nombres como Linda Evangelista, Christy Turlington, Cindy Crawford y Naomi Campbell, mientras trabajaba para algunas de las firmas más importantes de la industria.
En aquella época, su imagen representaba una determinada idea de elegancia: sofisticada, femenina y perfectamente adaptada a la estética de una industria que convirtió a las supermodelos en protagonistas de su propia era.
Pero detrás de aquella imagen impecable había una realidad mucho más compleja.

A comienzos de los años 2000, Mulder comenzó a hablar públicamente sobre experiencias que, según sus declaraciones, incluían abusos, consumo de drogas y presiones dentro de la industria de la moda. Aquellas declaraciones provocaron una enorme controversia y, poco después, fue ingresada en una institución psiquiátrica en París. Posteriormente declaró ante la policía que había inventado sus acusaciones.
Lo ocurrido alrededor de ese episodio nunca tuvo una explicación sencilla.
Décadas después, Mulder sostiene que fue obligada a retractarse y que fue silenciada. La propia Vogue Germany señala que hablar de aquellos acontecimientos continúa siendo difícil para ella y que existen aspectos de aquella etapa que no quiere explicar públicamente.
Por eso, más que intentar resolver desde el presente qué ocurrió exactamente, hay algo que sí resulta indiscutible: después de aquel episodio, Karen Mulder se alejó del mundo que había definido su vida profesional.
Y durante años, prácticamente no se supo nada de ella.
Después del silencio
La industria siguió adelante.
Nuevas modelos ocuparon las portadas, las campañas cambiaron, las redes sociales transformaron la relación entre las figuras públicas y sus audiencias y la propia conversación sobre las condiciones de trabajo dentro de la moda comenzó a cambiar.
Karen, mientras tanto, permaneció lejos de los reflectores.
En su entrevista con Vogue Germany, cuenta que continuó viviendo en París, pero que se retiró de la vida pública y perdió el contacto con muchas de las personas con las que había trabajado durante sus años como supermodelo.
El silencio se convirtió en parte de su historia.
Y precisamente por eso su aparición en una portada de Vogue resulta tan significativa.
No se trata simplemente de que una modelo famosa haya regresado después de un largo descanso. Se trata de una mujer que estuvo en el centro de la industria, desapareció de ella durante años y ahora decide volver a ocupar un espacio que alguna vez fue suyo.
“Ahora creo que es el momento adecuado”
Mulder reconoce que regresar no fue una decisión sencilla.
Durante mucho tiempo no se sintió preparada. Le faltaba confianza y no estaba segura de querer volver a exponerse de esa manera.
Pero algo cambió.
Para esta nueva portada, volvió a ponerse frente a una cámara en París y, según cuenta Vogue Germany, aquella experiencia hizo que muchas de las cosas que parecían haber quedado atrás regresaran de manera natural: los movimientos, las expresiones, la concentración y la disciplina que había desarrollado durante sus años como modelo.

Ella misma reconoce que se preguntaba si todavía tenía aquello que alguna vez la convirtió en una de las modelos más importantes del mundo.
La respuesta parece haber llegado en cuanto comenzó a trabajar.
No tuvo que aprender nuevamente a ser Karen Mulder frente a una cámara.
Simplemente recordó cómo hacerlo.
Y quizá ahí está una de las partes más poderosas de este regreso: hay cosas que pueden quedar suspendidas durante años sin desaparecer por completo.
Una portada que significa mucho más que nostalgia
La portada de septiembre de Vogue Germany podría haberse planteado simplemente como un homenaje a la era de las supermodelos.
Pero resulta mucho más interesante verla como un regreso al presente.
Mulder no está intentando recrear exactamente a la mujer que fue en los noventa. Ella misma reconoce que ya no es la misma persona y que hoy mira hacia el futuro desde un lugar completamente diferente.
Y la industria a la que regresa tampoco es la misma.
La moda ha cambiado su manera de trabajar, de comunicarse y de relacionarse con sus modelos. La conversación sobre bienestar, límites y condiciones laborales es mucho más visible que durante la época en la que Mulder alcanzó la fama. Vogue Germany incluso utiliza su historia como una forma de observar cuánto ha cambiado la industria desde aquellos años.
Por eso esta portada no funciona únicamente como una imagen nostálgica.
Es el encuentro entre dos versiones de la moda: aquella que convirtió a Karen Mulder en una supermodelo y la que ahora la recibe de vuelta.
Volver, pero desde otro lugar
Hay algo especialmente simbólico en que su regreso ocurra precisamente en Vogue.
Durante los noventa, las portadas de las grandes revistas eran uno de los espacios que definían quiénes eran las mujeres más importantes de la moda. Para una modelo, aparecer en ellas significaba estar en el centro de la conversación.
Ahora Mulder vuelve a ese mismo lugar después de tantos años de ausencia.
Pero esta vez no regresa como la joven modelo que alguna vez tuvo que adaptarse a las exigencias de una industria que avanzaba a una velocidad extraordinaria.
Regresa con la experiencia de todo lo que ocurrió después.
“Ahora creo que es el momento adecuado para volver”, dijo a Vogue Germany. También reconoce que ya no es la misma persona que era y que mira el futuro con una actitud positiva.
Y quizá esa sea la verdadera historia detrás de esta portada.
No la de una supermodelo que intenta recuperar el pasado.
La de una mujer que, después de haber pasado tantos años lejos de las cámaras, vuelve a descubrir que todavía pertenece frente a ellas.
Karen Mulder desapareció de la moda cuando parecía imposible imaginarla fuera de ella.
Ahora, décadas después, vuelve a aparecer en una portada de Vogue.
Y esta vez, la historia no trata de quién fue.
Trata de quién decidió volver a ser.
Por Alejandra St para The Fashion Edition
Fuente, fotos y entrevista original: Vogue Germany September Issue 2026



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