London Fashion Week SS27: regresos, nuevas propuestas y una identidad muy británica
Después de Nueva York, el calendario de la moda continuó en Londres. Durante cinco días, la ciudad volvió a convertirse en escenario de grandes nombres, nuevos diseñadores, propuestas inesperadas y algunos regresos que definitivamente llamaron nuestra atención.
Uno de los momentos más curiosos de esta semana fue el desfile de H&M. La firma abrió London Fashion Week con H&M&YOU&I, una presentación creada junto a Nick Knight y SHOWstudio que mezcló moda, música, cine, danza y tecnología. La colección exploró el romanticismo con una actitud más atrevida, combinando siluetas femeninas con cuero, denim, encaje y referencias al cine japonés de los años 90 y al cine noir italiano.
Pero el desfile también tuvo una interrupción inesperada cuando activistas de PETA llegaron a la pasarela para protestar contra el uso de lana por parte de la firma.

Los grandes regresos
Después de este particular comienzo llegaron dos de los grandes regresos de esta edición.
Alexander McQueen volvió oficialmente al calendario de Londres después de 25 años, y esta fue además la primera presentación de Seán McGirr para la firma en su ciudad de origen.
Para esta colección, McGirr mezcló elementos muy diferentes de la cultura londinense: la sastrería de Savile Row, la estética de la escena rave y referencias a la pintura clásica.
El desfile se presentó en la histórica Lincoln’s Inn Chapel y la colección llevó esta mezcla de contrastes a la ropa, con sastrería estructurada, vestidos de noche, corsés, cuero, metal y detalles que recordaban tanto a formas angelicales como a la estética más oscura de la noche londinense.
Fue una colección que no intentó reproducir literalmente el pasado de Alexander McQueen, sino encontrar una manera de llevar algunos de sus códigos hacia una nueva etapa.
El segundo gran regreso fue el de Mulberry, que volvió a presentar un desfile en Londres después de casi una década y lo hizo con Christopher Kane como nuevo director creativo.
Para su primera colección al frente de la firma, Kane tomó los códigos de Mulberry como punto de partida y los llevó a su propio lenguaje. La colección, titulada Town, City, Country, trabajó principalmente con el cuero y con elementos del archivo de la casa.
Uno de los detalles más interesantes fue cómo transformó la característica solapa del bolso Bayswater en un elemento gráfico que apareció repetidamente en vestidos, faldas, abrigos y prendas de punto.
También aparecieron nuevos bolsos como Axe y Chop, inspirados en la idea de podar un árbol de morera para permitir que vuelva a crecer.
Una nueva etapa para Mulberry que, además, marcó el regreso de Christopher Kane a la pasarela después del cierre de su firma homónima en 2023.

Las colecciones que se destacaron
Entre las propuestas que más llamaron la atención estuvo Erdem.
Para esta colección, Erdem Moralioglu tomó como inspiración a Barbette, una artista de trapecio estadounidense de los años 20 y 30 conocida por sus transformaciones de identidad durante sus presentaciones.
A partir de esta figura, la colección exploró el contraste entre lo masculino y lo femenino, mezclando corsetería, lencería, sastrería, tweed, denim y vestidos de noche con detalles de plumas y bordados. Una propuesta que llevó la idea de transformación directamente a la ropa.
Por otro lado, Richard Quinn volvió a apostar por aquello que mejor sabe hacer: el glamour.
Su colección estuvo construida alrededor de vestidos de noche, siluetas ceñidas, grandes volúmenes, bordados, pedrería y plumas, con una clara inspiración en el glamour de los años 80.
El desfile, presentado en un espacio lleno de espejos y candelabros, terminó funcionando casi como una celebración del propio universo de Richard Quinn: dramático, sofisticado y completamente dedicado a la ropa de ocasión.
Y finalmente tenemos a Burberry, que cerró oficialmente London Fashion Week.
La firma continúa explorando su identidad británica y esta edición tuvo además un contexto especial, ya que Burberry está celebrando 170 años de historia. Como parte de esta celebración, el V&A inauguró durante la semana una exposición dedicada a la historia y evolución del trench coat, uno de los grandes símbolos de la firma.

Después de cinco días, Londres nos deja una Fashion Week llena de contrastes: grandes regresos, nuevos nombres, propuestas experimentales y firmas que continúan explorando lo que significa hacer moda desde esta ciudad.
Porque si algo volvió a quedar claro esta semana es que Londres tiene una identidad completamente propia dentro del calendario internacional de la moda.
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